miércoles, 15 de julio de 2009

Turn A Gundam (1999)



Hace ya tiempo que escribí un post comunicando que ésta sería mi última serie de anime (mentira cochina, pues ahora me encuentro viendo Gurren Lagann. Cojonuda, por cierto), así que es hora de que os hable de ella un poco.

Primero vamos a empezar por lo fácil: Es uno de los mejores animes de mechas/ciencia ficción de la historia. Se puede decir alto pero no más claro.

Siempre me había mostrado bastante escéptico a la hora de acercarme a los universos alternos de Gundam (series independientes de la trama principal, vamos), principalmente por su gran desvinculación en términos artísticos y argumentales de las series de la U.C. Esto en teoría no es malo, puesto que aquellas estaban dirigidas exclusivamente a aficionados acérrimos de la ciencia-ficción y Sunrise consideró necesario realizar futuros proyectos encaminados a un público más joven con tal de "lavar" la imagen de la franquicia y de paso sacarle más pasta al personal. Con esa filosofía nacieron Wing y Seed, que a las premisas básicas de una serie del género añadieron elementos como personajes bishônen, diálogos y digresiones propias de adolescente sobrehormonado, una cromatología de colores vivos y variados y, en general, un ambiente bastante "emo". Es precisamente por todo lo expuesto que no me terminaron de convencer y al poco de empezar a probarlas desistí de su visionado. En este caso, el simple hecho de que el gran Tomino llevara las riendas de la dirección me animaron a verla. Haberla ignorado hubiese sido un craso error.

Podría empezar a hablar de la serie desde muchos puntos de vista, pero como soy un vago lo haré simplemente desde dos: como serie en sí y como serie Gundam.

Como serie, el señor Tomino y su equipo han tirado la casa por la ventana y ofrecen el último gran anime clásico de fin de siglo. Directrices como una cuidada dirección artística, pronunciada lentitud argumental y un cierto pasotismo a la hora de desarrollar a los personajes están presentes. Artísticamente resulta chocante el enorme contraste producido entre elementos de la space opera y el steampunk, de como elementos propios de la maquinaria y técnica del siglo XIX se fusionan con la ya clásica guerra entre la Tierra y las colonias espaciales (en este caso, la luna). El pulso narrativo es el mismo al que acostumbra su director, con emocionantes batallas de mecha aderezadas con una OST épica a más no poder y los largos (a veces cargantes) diálogos sobre el sentido de la existencia, la sinrazón de la guerra, etc.

Como serie Gundam, además de todo lo dicho anteriormente, aporta una belleza y un cierto punto de "magia" inauditos en la franquicia. Magia derivada de su deliciosa ambientación, la suave y vistosa (que no espectacular) animación y escenas que rozan lo poético por su enorme belleza, conseguida en parte a través de la banda sonora de la siempre genial Yoko Kanno. Turn A es una serie diferente, distinta, clásica, ambiciosa, un punto extraña. Es el Gundam más "exquisito".

Sin más rodeos, recomendada a todo el mundo, fans de la animación clásica, los "robotos" y, por qué no, aquellos que no han tenido contacto alguno con la franquicia , que descubrirán que el género de los mechas es mucho más que las tollinas de Mazinger Z. Por mi parte, me ha gustado tantísimo que no puedo evitar elevarla a la categoría de "animes de otro planeta" que véis en la columna de la derecha. Se lo merece.

Maravillosa

9

Opening 2:


Ending 2:

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